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Biblioteca Tercera Edad

En las Sierras de Córdoba, Un lugar SoñadoVivir en la tranquilidad de las Sierras de

Nuestro medio divide a cada etapa biológica y la tercera edad es una de ella.

Cuando hablamos de ella nos referimos a aquellos seres que llegan y tocan los umbrales de la vejez. Es sabido que en nuestra comunidad hay gran número de geriátricos donde pasan sus últimos años muchos ancianos. 
Quizás, en algunos casos no sea alimento y techo lo que les falte, pero si del afecto de algún amigo o pariente. 
Seguramente no podremos describir totalmente lo que ellos sienten en su interior al experimentar la orfandad de cariño.
Lo que si podemos expresar es la alegría que sienten cuando alguien se acerca a hacerles compañía. Cuando se les pregunta ¿cómo estás?. 
Es aquí donde toda la transfusión de cariño, tibieza, respeto se plasma dentro de un mundo frío e indiferente. Cuantos de estos abuelos olvidados por sus familias esbozaron de sus vidas lo mejor para ellos. Si bien existen aquellos que la soledad los acompaña; otros viven esta etapa con hijos y nietos detras de sí.
Cuanto nos cuesta darles a estos seres el tiempo, el amor, una sonrisa o una caricia a esos cabellos grises que muestran el transcurso de una vida material.
Sonrisa que no cuesta nada pero crea mucho que ocurre en un abrir y cerrar de ojos y su recuerdo puede durar por siempre, pues se conoce el amor a través de ella.
Y... cuando encuentres a un anciano que a tu juicio se merece la soledad en que se encuentra, no olvides que su conciencia se lo marcará. Y tú con tu ayuda podrás hacer que se denoten cambios en su trancitar. 
Si pudiéramos cambiar posturas, actitudes, lograríamos un acercamiento más que fructífero y ebolutivo. También desde éste ángulo podríamos zanjar los abismos generacionales (ya que éstos muestran incomprensión). Las arrugas que surcan la frente los cabellos grises de nuestros abuelos son los que estarán en los jóvenes de hoy. Y que hoy el anciano recuerde que fue el jóven de ayer, aquel que con inexperiencia y avasallamiento vivió simplemente un momento materialmente anterior.
Por lo tanto aprende en el instante que te ubiques a generar energía positiva. Transmítela, vibra como una música mas allá de la distancia y una poesía en los labios.
Aprende a quererte, no es dificil. Así de esta forma te alimentarás del amor fraterno. Por lo tanto tercera edad es simplemente una etapa biológica.
La unión generacional (abuelos, padres, nietos) debe ser un hecho, que sin sentir la diferecia de edad que marca nuestro cuerpo, nos halle unidos en entendimiento, comprensión y armonía.
Aprender a vivir en la etapa en que nos encontramos ubicados nos proporcionará calidez humana.

 

Escrito por Judith Gonzalez
Fuente: http://www.24hsmujer.com/articulos/tercera_edad.php

En las Sierras de Córdoba, Un lugar SoñadoVivir en la tranquilidad de las Sierras de

La enfermedad de Alzheimer debe su nombre al médico alemán Alois Alzheimer, quien en 1906 identificó por primera vez cambios en el cerebro de una mujer que había fallecido de una extraña enfermedad mental.

Esta enfermedad -el tipo de demencia más común, seguida después por la arterioesclerosis o demencia vascular- produce una pérdida de células nerviosas en las áreas del cerebro, que son vitales para la memoria y otras funciones mentales. La demencia, llamada por mucho tiempo "senilidad" y considerada parte inevitable del envejecimiento, se refiere a la pérdida severa de las habilidades intelectuales y sociales, que dificultan nuestras funciones diarias. No se trata de un fenómeno normal que afecte al ser humano al envejecer, sino de una patología causada por diversos factores.

¿Cuáles son los primeros síntomas de Alzheimer?

El primer síntoma de Alzheimer puede ser una pérdida leve de memoria, para luego afectar el lenguaje, razonamiento, comprensión, lectura y escritura. Personas que sufren esta condición pueden volverse ansiosas o agresivas y, en algunos casos, pueden irse de su casa y no recordar cómo regresar.

A medida que el mal progresa, se hace necesaria una supervisión constante del afectado. Fallas en la memoria, incapacidad para realizar labores rutinarias -como vestirse, cocinar, etc.-, e incluso incapacidad para comunicarse con los demás (formando frases ininteligibles al unir palabras sin sentido) son características de esta enfermedad.

La similitud del Alzheimer con otros tipos de demencia, dificultan un diagnóstico temprano. Los siguientes síntomas podrían indicar la necesidad de realizarse exámenes para detectar Alzheimer:

- Pérdida de la memoria a corto plazo: la persona manifiesta una gradual pérdida de la memoria "corta".

- Aprendizaje y retención de nueva información: el deterioro paulatino del cerebro dificulta la capacidad de asimilar nueva información. La consecuencia práctica es la repetición de cosas y el olvido de conversaciones y citas acordadas con antelación.

- Razonamiento y pensamiento abstracto: la comprensión de un chiste, decir la hora, recordar las actividades diarias se torna difícil. Llevar las cuentas del banco, preparar una comida y realizar tareas que requieran varias etapas resulta cada vez más arduo.

- Juicio y planificación: se ve alterada la capacidad de anticiparse a los hechos y de sopesar las consecuencias de ciertos actos. Se vuelve imposible resolver problemas cotidianos como saber qué hacer si algo se está quemando en la cocina. El hecho de recordar direcciones o el camino para llegar a lugares conocidos se torna cada vez más difícil.

- Habilidades linguísticas: encontrar la palabra adecuada para expresar los pensamientos y poder entablar una conversación se presenta como un verdadero desafío.

- Inhibición y control de impulsos: personas pasivas pueden volverse más agresivas y mostrar a veces cambios inapropiados en su conducta. Sentimientos de irritabilidad y desconfianza también pueden manifestarse.

Es preciso señalar que todos estos factores NO necesariamente indican la existencia de la enfermedad de Alzheimer. Para detectarla, es preciso que un médico analice el historial familiar en detalle, realice exámenes físicos y evaluaciones sobre el estado mental y funcional de la persona con estos síntomas.

Evaluando el riesgo de contraer Alzheimer

Todas las personas sufren ocasionalmente de pérdida de memoria (¿dónde dejé mis llaves? ¿a qué hora tenía que ir al dentista?, etc.), pero hay factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar el mal de Alzheimer.

 

Hasta el momento, solamente la edad y la herencia genética constituyen factores de riesgo comprobados. En la actualidad, la investigación científica se centra en tres factores:

- Edad: la enfermedad de Alzheimer afecta generalmente a personas mayores de 65 años, pero en casos muy especiales, puede afectar a menores de 40 años. A los 65 años, la incidencia de Alzheimer es de 1 a 2 casos en 100, pero el riesgo aumenta a 1 caso de 5, a la edad de 80 años. A los 90 años, la mitad de las personas manifiestan algunos síntomas. No se han encontrado diferencias para distinas razas, pero las mujeres son más vulnerables a esta enfermedad por vivir más años.

- Herencia Genética: la historia familiar tiene una incidencia del 40% en personas con los primeros síntomas de Alzheimer. Si los padres u otros parientes sufrieron este mal, hay mayores probabilidades que sus hijos también lo padezcan. Sin embargo, en familias con varios de sus miembros afectados por Alzheimer, la mayoría de los descendientes no la padecen.
Se estima que, al igual que el cáncer y enfermedades cardiovasculares, el mal de Alzheimer es el resultado de una combinación de factores.

- Medio Ambiente: algunos investigadores están analizando factores medioambientales para descubrir su incidencia en esta enfermedad. Por ejemplo, algunos pacientes con Alzheimer tienen pequeños depósitos de aluminio en su cerebro, pero no se ha podido establecer una relación entre el aluminio del medio ambiente (como antiácidos, desodorantes antisudorales, ollas y agua potable) y el Alzheimer.

¿Es posible reducir el riesgo de sufrir Alzheimer?

Los científicos, estudiando formas de detener o prevenir esta enfermedad, están analizando varias alternativas que se presentan esperanzadoras:

- Anti-inflamatorios no esteroidales: una investigación de largo plazo publicada en 1996, mostró que drogas ani-inflamatorias no esteroidales como el ibuprofeno, sodio naproxeno e indometacina, reducían el riesgo de Alzheimer entre un 30 a un 60%. Los médicos piensan que en una etapa de la enfermedad de Alzheimer se produce una inflamación del cerebro, y a esto se debería el buen resultado de las drogas antes mencionadas. Pero mientras no existan más investigaciones que confirmen estos datos, los médicos no recomiendan estas drogas, que pueden causar hemorragia grastrointestinal.

- Vitamina E y selegilina: estudios que se están realizando en varios centros de investigación, incluyendo a la Clínica Mayo, se concentran en los efectos de la vitamina E y la selegilina (Eldepryl), una droga que se utiliza para tratar la enfermedad de Parkinson. Estas sustancias pueden aminorar el nivel de deterioro en personas con un nivel de Alzheimer moderadamente severo. Como la vitamina E y la selegilina son antioxidantes, pueden prevenir el daño celular destruyendo radicales libres tóxicos.

- Estrógeno: la enfermedad de Alzheimer que afecta a mujeres ancianas puede estar relacionada con una deficiencia de estrógeno. El estrógeno puede interactuar con factores de crecimiento de los nervios y retardar la degeneración de los neurotransmisores que facilitan la memoria y el aprendizaje. Estudios recientes estiman que la terapia de reemplazamiento de estrógeno puede reducir entre un 30 a un 40% el riesgo de desarrollar Alzheimer en la mujer. Incluso la evidencia científica indica que en ujeres afectadas por Alzheimer, esta terapia hormonal mejora sus habilidades mentales, especialmente memoria verbal. De todos modos, mientras no hayan pruebas más concluyentes, no se recomienda iniciar esta terapaia solamente para prevenir Alzheimer.

Aptitud mental: Hay estudios que muestran que la claridad mental puede retrasar el desarrollo de las demencias. Algunos investigadores creen que ejercitar la mente y el aprendizaje continuo puede promover un crecimiento adicional de las conecciones entre las neuronas, retardando la aparición de diferentes formas de demencia. Otros científicos, sin embargo, estiman que un mayor nivel educacional le proporciona a la persona más experiencia para resolver los tests sobre memoria y razonamiento utilizados para medir la demencia.

 

Fuente: http://www.huellasdigitales.cl/portal/index.php?option=com_content&view=article&id=

359:tercera-edad-el-alzheimer&catid=36&Itemid=52

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